Todos los días, muy en punto de las 7:00 de la mañana, don Wilson Cañaveral llega a la Granja de Noé, lugar que se convirtió desde hace 7 años en su segundo hogar, pues allí labora y es el encargado del mantenimiento y cuidado de las vacas, caballos, ovejas, cabras y las llamas. Según él, la felicidad al llegar donde sus animales es la misma que ellos sienten al verlo, pues a diferencia de las muchas especies que aún son maltratadas, allí se les consiente de la mejor manera.

“Mi trabajo consiste en cuidar a los animales, en especial a los equinos, bovinos y las llamas, también participo en lo que tiene que ver con la sanidad de todos las especies de la granja. Mi amor por la tierra y los animales ha sido desde siempre, nací en una finca, de ahí la vocación de estar siempre en este ambiente al cuidado de la naturaleza, esto lo llevo en la sangre, le doy gracias a Comfamiliar por haberme dado la oportunidad de trabajar haciendo lo que me apasiona”, expresó Wilson.

Y es que el amor de este hombre por el campo viene desde muy niño cuando en la finca de sus padres acompañaba a su progenitor a arar y a cuidar de los animales, estuvo rodeado de muchas cabezas de ganado, caballos y todas las especies menores, las mismas que encontró tiempo después en la Granja de Noé, “cada mañana me levanto con muchas ganas y entusiasmo de venir a ver a mis animales, de cuidarlos”, añadió.

Su labor inicia con el aseo de cada uno de los lugares donde se encuentran los animales: lava desinfecta y limpia, posteriormente los alimenta. Y precisamente, gracias a ese gran trabajo que hombres y mujeres, como Wilson, realizan en la Granja, muchos visitantes, en especial los niños han manifestado su deseo de aprender a cuidar de estos amigos, por tal razón se creó el programa Apadrina un animal el cual busca que los menores tengan un acercamiento directo con las especies. Los padres podrán pagar una membresía que durante seis meses le permitirá a sus hijos, en edades de 7 a 12 años, convertirse en unos verdaderos cuidadores de animales.

“Cada niño tendrá un carné que lo identifique como padrino, además se le entregará una pava (sombrero) que lo proteja del sol. También se le dotará de alimentos y accesorios para el bienestar del animal. De igual forma los pequeños tendrán derecho a un refrigerio que se les suministrará en el trapiche. Podrán ingresar al hábitat del animal e interactuar, además de conocer la información correspondiente a la especie elegida”, acotó Wilson Cañaveral.
Los pequeños que hagan parte del programa Apadrina un animal, tendrán derecho a disfrutar de esta aventura durante seis sábados en el semestre en horario de 9:00 de la mañana a 3:00 de la tarde. Podrán ingresar al Parque Consotá, lugar donde se encuentra ubicada la Granja de Noé, acompañados de un adulto responsable, quien entrará sin costo alguno y disfrutará con el infante de todas las atracciones que posee este turístico lugar, entre ellas: piscinas, toboganes, canchas, el Parque de la Memoria Indígena y la Réplica de Pereira Antigua.

Los padres interesados en que sus hijos participen de esta actividad, que además sirve para la adecuada utilización del tiempo libre, se pueden acercar a la oficina de eventos del Parque Consotá, allí inicialmente podrán adquirir la membresía, posteriormente se estará comercializando en las taquillas de entrada al parque, el valor será de acuerdo a la categoría de afiliación del menor.

 

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